Trucos de prestidigitación del castrismo / Jeovany Jimenez Vega – Traduciendo Cuba

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Jeovany Jiménez Vega, 10 de febrero de 2021 – En estos días estamos asistiendo al más nuevo surtido de manos castristas: el gobierno cubano acaba de anunciar que ha eliminado la directorio que definía las actividades autorizadas a realizar por el sector privado – llamado “Cuenta Propia” (Autoempleo) adecuado a una fobia a esta “palabra maldita” – y en cambio, ha establecido otra donde más de 120 actividades seguirán prohibidas por ese enfoque de administración.

Inmediatamente salta el detonante de la desconfianza al comportarse en un país donde todo lo privado ha sido demonizado y todo el fruto del trabajo individual estigmatizado, casi correspondiente de egoísmo e indolencia en presencia de las deyección comunes. Es cuando vemos que el mago con su artilugio hace desaparecer esa absurda directorio de actividades permitidas, y luego hace aparecer, como un prodigio, ¡otra de actividades prohibidas! Y ahí es donde nos despertamos, sospechamos, y nos preguntamos si no es la misma mierda.

¿Cómo va a cambiar la dinámica contemporáneo del mercado sindical habiendo eliminado una directorio que podría publicarse fácilmente en la Europa de Carlomagno -porque todos los oficios autorizados tenían un perfil francamente medieval- e implementar otra donde sigan vetando las profesiones del siglo XXI que demandan formación universitaria –precisamente las destinadas a tener un longevo impacto financiero y social?

Si me preguntan, les diré que tal como están las cosas, esa dinámica cambiará muy poco, y que el impacto será muy pequeño, o ineficaz, mientras el régimen habanero persista en sus intenciones confesadas de restringir la administración de los privados. empresa hogareño y castigar el éxito de su iniciativa.

Por supuesto, el momento en que el gobierno cubano anuncia esta muestra de comprensión no es tirado. El castrismo es un antiguo zorro que sabe proporcionadamente cómo y cuándo brincar sus cartas para conseguir el mejor emoción. Ya has escuchado que Joe Biden está entusiasmado con la idea de empoderar a Liborio * [the Cuban ’everyman’] y por eso en La Habana se liman los dientes.

Alguno debe alertar al señor Biden que eliminar esa directorio no fue más que una trampa, una invitación a la ingenuidad de Washington para retornar a desobstruir las piernas, una trampa que solo servirá para que 10 millones de cubanos confirmen, cuando hayan pasado algunos meses, que esta dictadura , cuyos genes dictan una cruzada perpetua contra cualquier indicio de individualidad, nunca cederá en presencia de ella.

Espero encontrar entre las más de 120 actividades sobre las que la prohibición de las principales profesiones, a conocer: la leyes, las principales profesiones de ingeniería, las de las más altas ciencias pedagógicas, la informática, y por supuesto todas las relacionadas con Medicina y Odontología, así como todo lo que implique el ataque a la administración financiera.

Pero más allá de eso, todos sabemos que en Cuba de anunciar a hacer siempre hay grandes tramos, y esta “comprensión” no servirá si el régimen insiste con la misma terquedad en bloquear al sector privado. Tomemos como muestra tímida la barrera del entrenamiento de Veterinario al cuidado de mascotas, como si esta ciencia no se extendiera al resto del reino animal.

Si poco ha afectado siempre el castrismo, ha sido la inconsistencia demagógica entre lo que se dijo y lo que se hizo. Recordemos cómo el mago me dijo ayer que yo, un campesino, sería el dueño de las tierras que confiscó en nombre del pueblo, pero luego me obligó a unirme a cooperativas y me privó de todos los derechos.

Me dijo que yo, un pequeño patrón, podía dirigir mi propio restaurante privado, pero inmediatamente me echó los perros y puso tantos obstáculos que me obligaron a rendirme.

Me dijo que podía estudiar medicina infundado y al parecer así era, pero luego trabajé durante décadas por $ 20 al mes, hice mil turnos infundado y en la comisión oficial de colaboración en el foráneo me robó a ciegas, y con todo. los regalos!

Luego me aseguró que yo, un trabajador en pocas palabras, ya podía comprarme un automóvil, y para demostrarlo me ofreció carcasas chinas usadas por $ 35,000 en dólares estadounidenses.

Este mago, un pintoresco bromista criollo, me dijo un día que yo, un humilde trabajador de este siglo, ya podía penetrar a Internet, pero hasta hace tan pronto como unos meses me obligaba a conectarme bajo el sol en un parque, y hoy , ahora más cómodo en mi casa, me cobra el triple de mi salario (!) por 30 horas al mes de pésimo servicio censurado.

Este prestidigitador insiste en que ha reformado la ley de inmigración, cuando se reserva el derecho de permitirme salir o regresar de mi país, y me “regula **” cuando quiere; en fin, un mago imponente, ese pícaro que nunca te da lo posterior en su surrealista surtido donde carencia es lo que parece; Un surtido en el que nunca ganarás porque nunca sabrás qué as tiene bajo la manga y, al final, siempre te joderá de alguna forma.

Joe Biden no parece impresionado con la abrumadora evidencia de que la comprensión de Obama de ninguna forma empoderó al pueblo cubano, pero como el castrismo siempre ha optado por crear su propia semántica para disimular sus tonterías, nos tiene acostumbrados desde hace mucho tiempo al uso desenfrenado de eufemismos. El más perceptible de todos sería el que, por su carácter fundacional, allanó el camino para la posterior entrada triunfal de todos los demás, y que fue aldabear al desastre que siguió a la extirpación de fuga contra la dictadura de Batista: “Revolución ”.

Como una revolución en términos históricos implica cambio, brinco delante, progreso y conquistas sociales en beneficio del pueblo, vale aquí exponer por qué la Revolución Cubana dejó de ser una auténtica Revolución en cuanto Fidel Castro superó las aspiraciones de mi pueblo. a través del portería de triunfo y los traicionó hasta el punto de soldarse al poder, por lo que sigue siendo inapropiado aldabear revolución a esta enorme regresión al siglo XIX, provocada por una gerontocracia cuyo serio logro fue crear, en su fútil apañarse al “hombre nuevo”, un ser anodino de dos caras, capaz de traicionarse a sí mismo a cambio de una televisión china.

Las auténticas revoluciones no duran 60 primaveras, pero una vez consumadas solo pueden seguir uno de dos caminos divergentes: evolucionan lógicamente en torno a un natural estado de derecho o, en cambio, se adentran inexorablemente en el pantano de la dictadura.

Fidel Castro eligió el segundo camino, y cuando el producto de su egoísmo estalló en su rostro en los primaveras 90, para disfrazarlo rebautizó a la criatura y decidió, con un eufemismo hilarante, aldabear la peor pesadilla conocida bajo su régimen “Período especial en tiempos de paz. «

Como hijo de astuto siempre caza un ratón, por eso es natural que hoy Raúl Castro, por boca de su títere Diáz-Canel, llame a la agravación irreversible del deshauciado “período temporal”; temporal cuando sabe que no tiene posibilidad o posibilidad posible !!! ???… ¡Trucos de prestidigitación y locuras!

Si, en los primaveras 80, Fidel Castro llamó a su prisión de locuras e improvisaciones un “Proceso de rectificación de errores y tendencias negativas” – una respuesta desesperada al inminente “desmoronamiento” socialista en Europa – entonces ¿por qué no aldabear a esta paranoia de erguir indiscriminadamente salarios y precios, ignorando todas las máximas económicas modernas, sin ningún apoyo en la producción y la proposición, lo que solo agravará una inflación ya desenfrenada, un «Reordenamiento».

Todo psicótico, pero quien muere por su placer, la crimen tiene un sabor beato. Ahora, nadie se engaña, porque el mago, en su afán de deslumbrar a Biden, puede sacar aún más sorpresas de su sombrero, aunque en esta Cuba, tan ahogada en la desesperación y el aburrimiento, nadie cree en sus cuentos ni en su circuito ferial. trucos. Ya conocemos las falsedades del prestidigitador, conocemos sus trucos de cima y estamos cansados ​​de sus promesas de oro a cambio de espejos, de sus bagatelas por turistas ingenuos que no comprenden que algunos vicios nunca se remediarán.

Notas del traductor:

* Liborio es un personaje de las novelas del periodista y autor cubano Carlos Loveira (1882-1928) que se ha convertido en un símbolo del ciudadano cubano.

** ”Regulado” es el jerga del gobierno cubano para la condición de un ciudadano cubano que tiene prohibido recorrer fuera de la isla. Las personas comúnmente descubren que están ‘reguladas’ cuando ya están en el aeropuerto, boleto en mano, y se les dice que no pueden chocar su planeo.





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